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NO ES MERCURIO RETROGRADO. ES TU SISTEMA NERVIOSO

NO ES MERCURIO RETROGRADO. ES TU SISTEMA NERVIOSO

Amo la astrología. Me encanta estudiarla. Me encanta entenderla. Me gusta observar cómo ciertos tránsitos coinciden con procesos internos y colectivos.

Pero si algo no puedo tolerar es cuando le echamos la culpa a los planetas de todo.

No puede ser que todo nos salga mal “porque es Mercurio retrógrado”. No puede ser que alguien sea una pésima persona solo porque es cierto signo zodiacal.

La astrología es una herramienta de conciencia. No es una excusa para evadir responsabilidad.

Los planetas describen energía. No justifican comportamiento.
No reemplazan trabajo personal. No regulan tu sistema nervioso por ti.

Y eso es importante entenderlo ahora.

Porque estamos entrando a la primera temporada de Mercurio retrógrado del año (26 de febrero al 20 de marzo).Y además se está cruzando con la temporada de eclipses.

Y cuando estos dos momentos coinciden, muchas personas sentimos que todo se intensifica.

Más sensibilidad.
Más recuerdos.
Más ansiedad.
Más conversaciones incómodas.
Más cosas que parecen urgentes.

Pero Mercurio retrógrado no es mala suerte.

Primero: qué es realmente Mercurio retrógrado

Astronómicamente, Mercurio no se mueve hacia atrás. Desde nuestra perspectiva en la Tierra, parece hacerlo durante ciertos periodos del año. Es un efecto óptico.

Astrológicamente, se asocia con temas regidos por Mercurio: comunicación, contratos, tecnología, transporte, pensamiento, acuerdos, logística.

Eso es todo.

No es una maldición. No es una temporada de caos garantizado. No es un permiso cósmico para actuar sin responsabilidad.

Es un fenómeno astronómico que simbólicamente coincide con momentos donde baja nuestra tolerancia al estrés, se amplifica lo que no hemos procesado y salen a la superficie emociones guardadas, conversaciones evitadas y tensiones acumuladas.

Y si a eso le sumamos la energía de los eclipses — que es energía de cierre, reacomodo y ajustes inevitables — nuestro sistema nervioso puede sentirse saturado.

Y entonces culpamos a Mercurio. Culpamos a los eclipses. Culpamos al cielo. Pero el problema no son los planetas. El problema es que nadie nos enseñó a sostenernos cuando el entorno se mueve.

¿Qué está pasando realmente en tu cuerpo?

Cuando el entorno se percibe inestable o incierto:

– se activa más fácil el sistema nervioso simpático (modo alerta)
– hay menos paciencia
– sentimos presión en el pecho
– aparece insomnio
– sube la ansiedad
– reaccionamos antes de reflexionar

No porque estés exagerando. Sino porque tu cuerpo está intentando procesar más información emocional de lo habitual. Y si tu sistema nervioso ya venía cargado, estos tránsitos simplemente lo hacen más evidente.

Cómo trabajar con cambios celestiales (sin colapsar)

Trabajar con Mercurio retrógrado no significa paralizarte.

Significa:

– revisar antes de reaccionar
– escuchar lo que emerge en vez de reprimirlo
– bajar el ritmo
– regular tu sistema nervioso
– darte contención

Porque cuando el sistema nervioso está regulado:

Lo que antes era caos se vuelve información. Lo que antes era reacción se vuelve claridad. Lo que antes era intensidad se vuelve proceso.

La soberanía no está en controlar el cielo. Está en sostener tu sistema.

Qué NO hacer en Mercurio retrógrado

1. No cancelar tu vida.

Puedes lanzar proyectos. Puedes viajar. Puedes firmar cosas.

Solo hazlo con más atención.

2. No asumir intenciones.

La mayoría de los conflictos en estas fechas son errores de comunicación, no traiciones cósmicas.

3. No entrar en paranoia.

“Seguro no me contestó porque Mercurio está retrógrado.”
No. Tal vez no quiere contestar. O tal vez tú estás activada.

Hierbas para temporada entre eclipses

En momentos de saturación emocional y mental, me gusta trabajar con plantas que nutren y estabilizan el sistema nervioso.

Avena lechosa (Avena sativa)— reconstruye tejido nervioso agotado.
Ashwagandha (Withania somnifera)— modula la respuesta al estrés.
Kava kava — libera tensión física acumulada.

Estas son las plantas que uso en mi linda tintura para el sistema nervioso: Restore Your Nerves.

No es una fórmula para anesteciarte. Es para ayudarte a atravesar el movimiento sin llegar al agotamiento (y sí también se puede usar de forma diaria).

Y lo que más me gusta de ésta formula en particular es que me toca crecer la Avena Lechosa y hacerla tintura, y esto es porque es una de las hierbas que es un MUST usar en fresco cuando se habla de nutrir el sistema nervioso.

Ritual sencillo para estos días

Infusión de Artemisa + Melissa con miel + gotas de Restore Your Nerves.

– 1 cucharadita de artemisa
– 3 cucharadita de melissa
– 1 taza de agua caliente
– 1 cucharadita de miel cruda
– 2 a 4 goteros de Restore Your Nerves

La artemisa ayuda a integrar lo inconsciente y trabajar con lo que emerge.
La melissa suaviza la activación y calma la mente. La miel sí tiene mucha medicina, pero no tanto para el sistema nervioso, en este caso solo es para sentirla como un abrazito dúlce en el alma.

Tómalo despacio.

Respiración para cuando todo se intensifica

Antes de reaccionar, prueba esto:

Inhala 4 segundos.
Sostén 4 segundos.
Exhala 6–8 segundos lentamente.
Repite 5 veces.

Le estás recordando a tu sistema que está a salvo.

El caos núnca se va a ir…

Pero tu forma de regularte puede cambiar.

Y cuando tu sistema nervioso está sostenido, los cambios celestiales dejan de sentirse como ataques y empiezan a sentirse como información.

Si sientes que esta temporada te está moviendo más de lo normal, Restore Your Nerves está disponible en la botica.

No para escapar del cielo. Sino para sostener tu cuerpo mientras el cielo se mueve.

¿Tienes alguna pregunta sobre herbolaria, nutrición y/o estilo de vida sobre la que te gustaría aprender más?

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